Hay conversaciones que se posponen durante años, y la del deseo es una de ellas. Notas que algo ha cambiado, piensas que ya volverá solo, y pasan los meses. Que el deseo se apague no es un fallo tuyo: es una señal de que algo está pidiendo atención. Si quieres el mapa completo, lo tienes en cómo funciona la libido en la mujer.
Hoy hablamos de una pieza pequeña y muy conocida: el jengibre. Te contamos qué se ha estudiado de verdad, qué no, y qué papel tiene realmente dentro de una fórmula.
Qué es el jengibre y de dónde viene
El jengibre (Zingiber officinale) es una planta del sudeste asiático de la que se aprovecha el rizoma: el tallo subterráneo, esa raíz nudosa que compras en la frutería. Lleva más de 2.000 años en la medicina tradicional china e india, para las digestiones pesadas, las náuseas y los dolores articulares.
Lo que le da sus propiedades son sus compuestos bioactivos: los gingeroles —los responsables de su picor—, los shogaoles, en los que se convierten al secarse, y la zingerona, con actividad antioxidante y antiinflamatoria bien descrita. Por eso no es lo mismo poner «jengibre» en una etiqueta que «jengibre estandarizado al 5% de gingeroles»: lo segundo dice cuánto principio activo hay dentro.
Es, además, uno de los ingredientes naturales más estudiados que existen, con cientos de ensayos clínicos. Eso permite hablar de él con una precisión poco habitual en fitoterapia, y también saber dónde no hay pruebas.
Cómo actúa: circulación, inflamación y algo más
La respuesta sexual depende, entre otras cosas, de que la sangre llegue: la vasocongestión, la sensibilidad y la lubricación son fenómenos circulatorios antes que ninguna otra cosa. Por eso tantos ingredientes de este terreno actúan sobre el flujo sanguíneo, como la L-arginina o el Ginkgo biloba.
El jengibre entra por ahí. Una revisión de sus mecanismos en Nutrition Reviews describe efectos vasodilatadores y sobre la presión arterial, junto a su vía antiinflamatoria.2

Qué dice la ciencia en mujeres
1. El ensayo aleatorizado con 190 mujeres
El estudio más citado se publicó en la revista Sexologies en 2022: un ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo, hecho en centros de salud de la provincia de Alborz (Irán) con 190 mujeres en edad reproductiva.3
- Qué tomaron: 250 mg de jengibre en cápsula, cuatro veces al día —1.000 mg diarios— o un placebo idéntico.
- Cuánto tiempo: 4 semanas.
- Cómo se midió: el FSFI (Índice de Función Sexual Femenina) y el SQOL-F, un cuestionario de calidad de vida sexual.
En el grupo que tomó jengibre, la puntuación del FSFI subió de 27,93 a 30,94 y la de calidad de vida sexual pasó de 93,74 a 100,9, ambas con p<0,001.3
Y aquí viene el matiz que casi nunca se cuenta: esas dos mejoras son comparaciones del grupo consigo mismo, antes y después. La única cifra publicada que compara el jengibre con el placebo (100,9 frente a 97,2) aparece sin valor de p, así que no puede afirmarse que superase al placebo de forma estadísticamente significativa. Los propios autores son prudentes: escriben que el jengibre «tiene potencial para mejorar».
2. Lo que sí está sólidamente demostrado (y no es el deseo)
Conviene decirlo al revés de como suele contarse: donde el jengibre tiene evidencia de verdad no es en la libido. La revisión paraguas de American Journal of Clinical Nutrition —el nivel de prueba más alto que existe, porque reúne y puntúa todas las revisiones anteriores— encontró evidencia de calidad alta en dos cosas: su efecto antiemético sobre las náuseas del embarazo, con un tamaño de efecto grande, y su efecto analgésico en la artrosis, pequeño pero consistente. También halló efectos sobre el control de la glucemia, con una certeza que va de muy baja a moderada. Las dosis eficaces se situaron entre 0,5 y 3 gramos diarios.1
¿Y por qué te importa esto en un artículo sobre deseo? Porque la inflamación crónica de bajo grado y el desajuste metabólico influyen en el descanso, en el dolor y en la energía disponible. No es la vía directa del deseo, y no vamos a venderte que lo sea: es el suelo sobre el que se apoya todo lo demás.
Por qué una fórmula combina muchos ingredientes en dosis pequeñas
Aquí toca ser claras con una cifra. Himafem aporta 5 mg de jengibre al día, estandarizado al 5% de gingeroles. Los estudios que acabas de leer usaron entre 750 y 1.000 mg diarios. La diferencia no es pequeña, y por eso no vamos a decirte que esos ensayos respalden nuestra fórmula: no lo hacen.
Y esto es justo lo que explica una fórmula combinada. El deseo no tiene una sola causa —hormonas, circulación, ánimo, descanso, energía—, así que tampoco tiene una sola palanca. Una fórmula bien construida no mete diez ingredientes a dosis de estudio: ni cabría en un stick ni sería sensato. Lo que hace es cargar la dosis en los dos o tres que sostienen el resultado y acompañarlos de otros que aportan matices en cantidades pequeñas.
El jengibre está en el segundo grupo. Los que llevan el peso son estos:
- Deseo y equilibrio hormonal: Libifem®, extracto de fenogreco, en Himafem Original; y Liboost®, extracto de damiana, en Himafem Boost.
- Energía: el Cordyceps. Circulación: la L-arginina y el Ginkgo biloba.
- Ánimo: el azafrán (Crocus sativus), porque el deseo empieza en la cabeza. Testosterona libre: el Tribulus terrestris.
- Hormonas y energía: vitamina B6, que contribuye a la regulación de la actividad hormonal; y vitamina B5, que contribuye al metabolismo energético normal y a la síntesis y al metabolismo normal de hormonas esteroideas y de algunos neurotransmisores.
El camino, no el atajo
El jengibre no te sube a la cima en helicóptero, y solo tampoco te llevaría lejos. Es una de las piezas del oxígeno que tu cuerpo necesita para hacer la subida por sí mismo. Con constancia —y el tercer mes es la referencia—, todo vuelve.
Preguntas frecuentes sobre el jengibre y la libido femenina
¿Cuánto jengibre lleva Himafem y por qué esa cantidad?
Himafem aporta 5 mg diarios de jengibre estandarizado al 5% de gingeroles, tanto en Original como en Boost. Es una cantidad de acompañamiento: la revisión paraguas sitúa las dosis eficaces entre 0,5 y 3 gramos diarios.1 La dosis se carga en los ingredientes que sostienen el resultado; el jengibre aporta matiz antioxidante y antiinflamatorio.
¿Puedo tomarlo si estoy embarazada o dando el pecho?
Himafem no está recomendado durante el embarazo ni la lactancia. Sobre el jengibre en concreto, el uso de complementos durante el embarazo podría ser seguro según el NCCIH, pero se sabe poco sobre la lactancia.4 Consúltalo siempre con tu matrona o tu ginecóloga.
¿Sirve tomar jengibre en infusión o en la comida?
Como hábito de cocina no tiene inconveniente, pero la cantidad de gingeroles que aporta una infusión es muy variable y no se parece a la de los estudios. Si buscas un efecto medible, la cantidad y la estandarización importan tanto como el ingrediente.
Conclusión
El jengibre es uno de los ingredientes naturales más estudiados del mundo, y por eso se puede hablar de él con precisión. Su evidencia más sólida está en la inflamación, el dolor y las náuseas, no en el deseo.
Contarlo así no debilita al jengibre: lo coloca donde está. Es un buen acompañante, no una respuesta, y así es exactamente como entra en una fórmula. Porque la salud sexual femenina no se resuelve con una molécula: depende de la energía, las hormonas, el descanso, el ánimo y el contexto —hay etapas vitales, estrés e incluso tratamientos como los fármacos GLP-1 que influyen más de lo que parece.
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Este producto no está destinado a diagnosticar, tratar, curar o prevenir ninguna enfermedad. Se trata de un complemento alimenticio. No sustituye una dieta variada y equilibrada ni un estilo de vida saludable.

Estudios científicos de respaldo:
- Crichton M, Davidson AR, Innerarity C, Marx W, Lohning A, Isenring E, Marshall S. Orally consumed ginger and human health: an umbrella review. American Journal of Clinical Nutrition. 2022;115(6):1511-1527. https://doi.org/10.1093/ajcn/nqac035
- Crichton M, Marshall S, Marx W, Isenring E, Lohning A. Therapeutic health effects of ginger (Zingiber officinale): updated narrative review exploring the mechanisms of action. Nutrition Reviews. 2023;81(9):1213-1224. https://doi.org/10.1093/nutrit/nuac115
- Afshar Z, Shahali S, Rastad H. Effects of oral ginger capsule on sexual function and sexual quality of life in women: A double-blinded, randomized, placebo-controlled trial. Sexologies. 2022;31(4):387-393. https://doi.org/10.1016/j.sexol.2022.03.004
- National Center for Complementary and Integrative Health (NCCIH). Ginger. Bethesda, MD: National Institutes of Health; actualizado en febrero de 2025. https://www.nccih.nih.gov/health/ginger